Hola a todos! Ayer realice mi primera rotación por Medicina
Familiar, completamente diferente a lo acostumbrado en Clínica Medica. La mayoría
de las consulta fueron el primer contacto de los pacientes con el sistema de
salud así que estuvo bueno como para arrancar de cero. Sin embargo en varias de
las mismas se dio el pie para ahondar temas delicados, sobre todo implicados en
lo que es el ámbito de la sexualidad, y, por ser precisamente la primer
consulta, la doctora prefirió mantenerlo al margen y dejarlo para más adelante,
en futuros encuentros.
Lo que yo me planteo es ¿cuándo es verdaderamente una relación
medico paciente lo suficientemente fuerte como para ahondar estos temas? ¿Cómo
es la correcta manera de abordarlos? ¿Cómo minimizar la incomodidad tanto para
el paciente, su pareja y mismo el médico?
Les planteo ahora el caso que vivencie el lunes
Paciente de 28 años, sano, consulta junto a su pareja. La novia
tiene bastante peso en la misma ya que ella se encuentra más preocupada que él por
la salud que su novio, siendo incluso ella la que saco el turno. Viene a
realizar un simple control de salud por la inquietud de antecedentes de
familiares de primer grado con hipotiroidismo y a medida que se va
desarrollando la consulta se desglosan millones de nuevos planteos hasta
incluso celiaquía (¿?) IAM, etc. Vale recalcar que el paciente es completamente
sano. No es hasta el final de la consulta que comenta la pareja que su ginecóloga
le aconseja una interconsulta con un urólogo ya que “tiene unos honguitos” y
debe estudiarse. QUIERE EL HACERSE UN HIV, grita la mujer.
Es así como con la Dra luego planteamos el porque de la
inquietud de la balanitis no hasta el final de la consulta, mencionando
anteriormente todo tipo de requisitos desde ECG, endoscopias, orina completa,
obviamente no concedidos por la médica. Quizá en otra consulta hubiese sido
conveniente retirar a la autoritaria novia del consultorio y tener una charla
sincera con el paciente sobre sus prácticas sexuales y el verdadero porque de
las consultas. ¿Se corre el riesgo de perder la confianza del paciente al
plantear estas cuestiones de antemano? ¿Cómo reaccionaria la pareja? ¿ volverán
a consultar al sistema de salud como ara tener la chance de abordar estos
temas? En el caso de adulterio, ¿Hasta dónde debe involucrarse el médico de
familia en el caso de una infidelidad? ¿Cuándo se considera riesgoso para la
pareja y cuando debe el médico “romper” con el secreto médico-paciente?
Hola Carolina! Felicitaciones por ser la primera en empezar a postear. Muy interesantes todas las preguntas que te haces, y son frecuentes en todas las consultas que vemos.
ResponderEliminarQué opinan los demás?
Qué hacemos con esta familiar? Qué estrategias podemos utilizar en consultorio?
¡Hola Caro! te dejo mis pensamientos sobre tu caso.
ResponderEliminarSegún tengo entendido, no es poco frecuente que el paciente exponga el “verdadero” motivo de su consulta cuando la entrevista con el medico se encuentra ya avanzada, o incluso llegando a su final, especialmente cuando se trata de primeras consultas o de cuestiones delicadas. Sin embargo creo que esta posposición transitoria del problema real, es inevitable e incluso necesaria en el proceso de construcción de la relacion medico paciente, y lo que es más, de la evaluación que el propio paciente hace del medico; no olvidemos que el paciente tiene derecho a elegir su medico en función de la seguridad que éste le genera.
Sobre tu pregunta acerca de cuando una relación es lo suficientemente fuerte para ahondar en temas delicados, o si es conveniente anticiparse y plantearlos de antemano, no creo que exista una regla que admita generalización, ya que se trata de relaciones humanas; habrá relaciones entre médicos y pacientes que logren generar la empatía necesaria en la primera consulta, otros en la segunda, así como habrá aquellas que no logren generarla en lo absoluto, situación en la cual el paciente podría nunca llegar a plantear la cuestión que en verdad lo llevo a consultar.
Esto no quiere decir que en el consultorio solamente deban abordarse aquellas cuestiones propuestas por el paciente, pues se estaría faltando a la buena practica; es obligación del medico pesquisar y registrar antecedentes y enfermedad actual si es que ésta existe. El espacio en que esta pesquisa se complete dependera de la relacion medico-paciente, y quizá de cuestiones de accesibilidad/barreras/oportunidad perdida en determinadas poblaciones.
Hola a todos! paso a comentar mi opinión sobre el caso planteado por Caro.
ResponderEliminarcreo que por un lado es interesante que ante tópicos tan delicados como la sexualidad en general, y la infidelidad en una pareja, en particular, el médico de familia tiene que ser muy suspicaz al momento de tratar con su/s paciente/s. Hablo en plural, ya que al ser un Médico de familia, tiene la particularidad de estar capacitado para atender no sólo a un integrante de la pareja(en este caso), sino a ambos. en este caso no está muy claro,pero parece que aunque la novia no parezca tener al médico en disputa como médico de cabecera, le consulta sobre cuestiones que incluyen su propia salud,por lo que se auto involucra en la consulta. Por la bibliografía y lo tratado a lo largo de la carrera y en particular la cursada de MF, el médico de familia debería darle prioridad a quien es SU paciente, ya que es a quien le debe la privacidad, confiabilidad y tiene la responsabilidad de ayudarlo a conservar su salud. No obstante, en este caso como primer obstáculo encontramos que no fue el apciente quien se interesó en consultar, sino la novia,quien fue la que pidió el turno y además, lo acompañó y cooptó la atención en la consulta. Concido con mis compañeras en que el médico debería concretar otra consulta en PRIVADO con el paciente en cuestión, para poder determinar SUS intereses, miedos, dudas y preguntas y tratar de charlarlos y compartirlos,además de compararlos con los intereses y dudas del propio médico (que surgen a raíz de la información que brindó la pareja del paciente). Por supuesto que una relación adecuada y afianzada médico-paciente para tratar de los temas delicados no se logra de un día para otro, pero el médico podría citar al paciente una vez, tratar temas más banales o menos comprometedores, y mientras se van resolviendo se intenta colar en paralelo los tópicos más comprometedores. Creo yo, que la base es generarle la confianza suficiente al pacente para abrirse, dejar muyn en claro hasta donde llega el secreto médico y no sólo aparentar ser un "cómplice " que guarda secretos, dado que la tarea principal es velar por la salud del paciente.
En cuanto a la novia , que estaba tan preocupada y alterada , al parecer por el relato. podría optarse, a mi parecer, ofrecerle que se trate con otro médico, si así lo desea, para no involucrarse el médico este en particular en un posible problema conyugal (que implicaría que al mismo tiempo que guarda secreto médico, estaría ocultándole información a la novia y, posiblemente , poniendo en riesgo su salud.)